martes, 30 de junio de 2009

Honduras : primer golpe de Estado de Obama

Eva Golinger


Caracas – Parece un deja vu. Un golpe de estado contra un presidente legítimamente electo en América Latina. El presidente constitucional secuestrado por las fuerzas militares golpistas. Los medios oficiales cerrados por las fuerzas golpistas. Las señales de los medios internacionales cortadas para que el pueblo no vea la noticia. Los embajadores de países amigos amenazados, golpeados, sus sedes diplomáticas violadas. La llamada “sociedad civil” diciendo que no hubo golpe, que es una simple “transición a la democracia”. El gobierno de Washington declarándose “preocupado” pero dispuesto a “trabajar con las fuerzas de democracia”.


Si, parece a Venezuela en abril de 2002, pero es Honduras, hoy. Un golpe de estado contra el Presidente Manuel Zelaya de Honduras acaba de occurir en la madrugada del domingo, 28 de junio. Soldados disparando entraron a la residencia presidencial durante las tempranas horas de esta mañana, golpeando a Zelaya y su esposa, y llevándolo preso. Lo trasladaron a una base militar cercana a Tegucigalpa y lo montaron en un avion, sin decirlo a donde se iba. Llegó a Costa Rica horas después y logró comunicarse con Telesur.

La coordinadora de una organización de la oposición en Honduras, Martha Diaz del Grupo Paz y Democracia, que recibe financiamiento del gobierno estadounidense a través de la USAID, declaró via CNN en Español que la “sociedad civil” consideraba que no hubo un golpe de estado en Honduras hoy, sino “una transición a la democracia”. Diaz dijo que la “sociedad civil” no apoyaba al Presidente Zelaya y estaba en contra de su esfuerzo de realizar una encuesta popular sobre una futura asamblea constituyente, que iba a tomar lugar durante el día de hoy.

El golpe fue ejecutado luego de días de tensión en Honduras, resultando de una iniciativa popular de realizar un referéndum consultivo – no obligatorio – sobre la posibilidad de votar sobre la conformación de una asamblea constituyente durante las próximas elecciones en noviembre. La iniciativa, propuesta por el Presidente Zelaya, junto a movimientos sociales y partidos políticos aliados, fue declarada ilegal por la corte suprema de Honduras, luego de una solicitud de revisar su constitucionalidad por parte del Congreso de Honduras, conformado por una mayoría anti-Zelayista.

El miércoles pasado, el Presidente Zelaya destituyó al jefe del estado mayor conjunto, el General Romeo Vásquez, cuando este desobedeció una orden de su Comandante en Jefe de distribuir el material electoral por todo el país. El General Romeo Vásquez, un graduado de la Escuela de las Américas en EEUU, el famoso instituto conocido por entrenar y formar la mayoría de los dictadores y represores en América Latina, había desobedecido los órdenes del Presidente Zelaya, amparándose en la decisión de la corte suprema. Sin embargo, el General estaba obligado a cumplir los órdenes de su Comandante en Jefe, quien es el presidente del país.

El día siguente, la corte suprema declaró ilegal a la destitución del General Romeo Vásquez, volviéndolo a su mandato. El ministro de defensa de Honduras, Angel Edmundo Orellana, renunció en medio de la tormenta.

El viernes 26 de junio, el Presidente Zelaya, junto a miles de miembros de sindicatos y movimientos sociales, salieron a la calle a respaldar el mandato del jefe de estado y la realización de la consulta popular del domingo. Llegaron hasta la base militar donde tenían resguardado el material electoral, recuperándolo e inciando su distribución por el país en preparación de la encuesta histórica. La actual constitución de Honduras, que fue escrita en el año 1982 durante la guerra sucia liderada por el gobierno de Ronald Reagan, limita a la participación popular en los asuntos políticos. La consulta propuesta para este domingo hubiese sido el primero proceso participativo en la historia del país centroamericano, dando una indicacción de que Honduras estaba en camino a construir una democracia más participativa.

Pero todo eso fue frenado violentamente el domingo en la mañana, con el secuestro del Presidente Zelaya y la represión en las calles de Honduras. Los medios de comunicación privada pasaban comiquitos y telenovelas en lugar de noticias. Las señales de CNN en Español y Telesur fueron cortados en horas de la mañana para evitar que la noticia verdadera sobre el golpe de estado llegara al oido del pueblo. Los embajadores de Venezuela y Cuba en Honduras fueron secuestrados, golpeados y dejados en zonas remotas en las afueras de Tegucigalpa. La cancillera, Patricia Rodas, ha sido secuestrado de su residencia a golpes y llevado presa por los militares golpistas.

La Organización de Estados Americanos (OEA) convocó una reunión de emergencia esta mañana, unánimamente condenando el golpe de estado en Honduras. El Secretario General de la OEA, Jose Miguel Insulza, anunció su inmediato traslado a Honduras para investigar la situación. Los países del ALBA han emitido una declaración firmamente condenando al golpe de estado y respaldando su apoyo al presidente constitucional, Manuel Zelaya. El Grupo de Rio se esta convocando para preparar una declaración condenando el golpe, según su presidente, el jefe de estado de Costa Rica, Oscar Arías. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien también es la acutal presidente de UNASUR, también anunció su condena al golpe y la preparación de una declaración de la comunidad suramericana reforzando ese sentimiento. Hasta la Unión Europea ha condenado el golpe contra Zelaya. Y las Naciones Unidas, en declaraciones de su Secretario General Miguel D' Escoto hace pocos minutos, condenó de manera clara y categórica, el golpe de Estado militar que se ha llevado a cabo este domingo en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya.

Pero el único gobierno regional que no ha condenado la situación en Honduras como un golpe de estado ha sido Estados Unidos, quien solamente, hasta ahora, ha expresado su “preocupación”. El Presidente Obama ha dicho que está “preocupado” por la situación en Honduras y espera que “respetan” a las “normas democráticas”. Poco después, el Asesor para asuntos de América Latina ante la Casa Blanca, Dan Restrepo, fue entrevistado por CNN en Español y reiteró la “preocupación” del Presidente Obama ante la situación en Honduras. No condenó al golpe de estado, ni siquiera aceptó que un golpe de estado había ocurrido. Restrepo indicó que Washington estaba en cercana comunicación con “fuerzas democráticas” en Honduras y que apoyan a la democracia en el país. Cuando fue preguntado por un reportero de CNN sobre la posibilidad de que Washington reconociera otro presidente que Zelaya en Honduras, Retrespo evitió la respuesta. Aunque si dijo que Estados Unidos reconoce a Manuel Zelaya como el presidente elegido en Honduras (algo además obvio porque han llevado una relación diplomática con su gobierno hasta ahora) no llamó para su restitución inmediata e indicó que Washington estaría dispuesto a trabajar con el “orden democrático” en el país. Sin una condenación clara, como han hecho todos los demás países en la región, y hasta también la Comunidad Europea y las Naciones Unidas, el gobierno de Obama parece estar apoyando el golpe de estado en Honduras.

El Presidente Zelaya, hablando en vivo en una rueda de prensa desde Costa Rica, junto al presidente de esa nación, Oscar Arias, ha confirmado que no ha recibido llamado ni mensaje del Presidente Obama, a pesar de que él mismo se lo ha solicitado publicamente. Explicó que recibió una llamada del subsecretario de estado Thomas Shannon, quien expresó que Washington no estaba involucrado en el golpe.

La Secretaria de Estado Hillary Clinton, emitió una declaración hace pocos minutos condenando la “acción tomada en contra del Presidente Manual Zelaya de Honduras” y llamando a “todas las partes en Honduras a respetar el orden constitucional y el estado de derecho”. Llama también para que se resuelvan “las disputas políticas de manera pacífica y a través del diálogo.” Sin embargo, no califica lo que ha sucedido en Honduras como un golpe de estado y tampoco llaman para la restitución del Presidente Zelaya.

miércoles, 24 de junio de 2009

Quién es Hossein Musavi, El «combatiente por la libertad» de Irán

por Alejandro Teitelbaum *

Hace poco, antes de las elecciones presidenciales en Irán, las encuestas e incluso las mismas declaraciones del candidato Musavi dejaban ver que su partido y seguidores no hacían el peso necesario para impedir una nueva reelección del actual presidente Mahmud Ahmadineyad. Curiosamente, Occidente apoya a ultranza esta contestación ciudadana minoritaria. Recordemos que Irán es un gran exportador de petróleo y la actual política iraní va en contra de los deseos e intereses de las multinacionales del crudo, las cuales desean desde hace tiempo que dicho gobierno iraní desaparezca. La prensa comercial ligada a estos poderosos grupos ha lanzado su campaña de desinformación.




I. La lógica electoral de las potencias occidentales

Con relación a las elecciones, en la lógica occidental existe un principio de validez universal: cuando triunfan amigos de las grandes potencias son elecciones libres y cuando las ganan partidos o movimientos hostiles son fraudulentas.

En el caso actual de Irán se aplica este principio universal con el complemento de una especie de silogismo:
- 1 candidato opositor Musavi tenía que ganar las elecciones, como querían los occidentales;
- 2 Musavi perdió las elecciones (un tercio de los votos contra dos tercios del actual presidente);
- 3 Conclusión: hubo fraude.

Conclusión asumida por las grandes potencias, sus líderes políticos y los grandes medios masivos de comunicación.

El resultado final, comunicado oficialmente fue, sobre 40 millones de votantes: Ahmadinejad 62.63% (25 millones de votos); Musavi 33.75% (13.500.000) Rezai 1.73% (692.000) Karoubi 0.85% (340.000).

Para que un resultado dando una ventaja tan terminante a Ahmadinejad sea el producto del fraude éste tiene que haber sido monumental y nadie ha aportado las pruebas de una manipulación de tal envergadura.

Pero la “comunidad internacional”, que es como denominan los medios de comunicación a las grandes potencias, quiere desembarazarse, sea como fuere, del actual gobierno iraní.

Esa es la razón por la cual Musavi se ha convertido en un “combatiente por la libertad”..

Pero poco se habla de su currículo.

II. ¿Quién es Musavi?

Musavi fue Primer Ministro de Irán durante la guerra con Irak (1981- 1989) Tiene en su currículum haber ejecutado la orden de la matanza de miles de presos políticos. Fue durante su mandato cuando la totalidad de partidos y organizaciones políticas, sindicatos, organizaciones feministas, etc. fueron perseguidos, sus miembros –miles de ellos jóvenes estudiantes de institutos y universidades-, detenidos , torturados y ejecutados. Se trata de la mataza más grande de la historia contemporánea de Irán. Entre las víctimas, unos 53 miembros del comité ejecutivo del partido comunista, Tudeh, de los cuales 4 habían pasado 25 años de su vida en las prisiones del Sha.

Poetas, escritores, profesores de universidad, profesionales de medicina, decenas de militares (entre ellos el comandante en jefe de las fuerzas marinas de Irán, Genral Afzali, acusado de pertenecer al partido comunista), los principales representantes de las minorías religiosas en el parlamento (todos de izquierda), fueron ejecutados tras sufrir inimaginables torturas físicas y psicologicas (como ser forzados a dispararles el tiro de gracia a sus compañeros). Las reivindicaciones de las minorías étnicas, que componen alrededor del 60% de la población del país, por una autonomía administrativa, fueron duramente aplastadas, y cientos de kurdos y turcomanos fueron ahorcados en las plazas publicas. La magnitud de la represión política, religiosa, étnica y de género del régimen islamista obligó a unas 4 millones de personas a tomar el rumbo de exilio, en el que ha sido el mayor éxodo de iraníes de toda su historia. Se estima en unas 30.000 las personas asesinadas en pocos meses en el año 1988.

En 2008, en ocasión del 20 aniversario de la matanza, Amnesty International publicó un informe en el que pide que rindan cuentas los responsables de la llamada “matanza de las prisiones “ porque buena parte de las víctimas estaban ya en prisión cuando fueron asesinadas. No todos en Irán durante la campaña olvidaron ese sangriento episodio. Cuando Mussavi fue a hacer campaña electoral a algunas universidades (Zanjan en el nordeste de Irán y Qazvine en el centro) , los estudiantes le exigieron explicaciones sobre su papel en la matanza de 1988.

III. ¿Porqué molesta tanto el régimen iraní a las potencias occidentales, que prácticamente no abren la boca cuando se trata de dictaduras o de “democracias” amigas que violan sistemáticamente los derechos humanos?

En primer lugar, porque el Gobierno de Irán constituye un obstáculo considerable en la región a la estrategia imperialista y de su gendarme local, el gobierno derechista y racista de Israel.

En segundo lugar porque Irán, con todo derecho, resiste la enorme presión de las grandes potencias y mantiene su programa de desarrollo de la energía nuclear.

El artículo IV del Tratado de no proliferación nuclear, del que Irán es parte, dice :”Nada de lo dispuesto en este Tratado se interpretará en el sentido de afectar el derecho inalienable de todas las Partes en el Tratado de desarrollar la investigación, la producción y la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos sin discriminación y de conformidad con los artículos I y II de este Tratado”. El tratado tiene por fin impedir que otros países, fuera de los cinco Estados que las poseen oficialmente (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) fabriquen armas nucleares. Se estima que Estados Unidos posee 6000 misiles nucleares, Rusia 5000, China 400, Francia 350 y Gran Bretaña 200.

Pero India, Pakistán e Israel , que nunca firmaron el Tratado de No Proliferación y probablemente Corea del Norte, que se retiró del Tratado en 2003, también poseen y fabrican armas nucleares. Se estima, con bastante certeza, que India posee unos 70 misiles nucleares, Israel entre 100 y 300, según las fuentes y Pakistán 45.

Las potencias occidentales afirman (sin pruebas) que el programa nuclear iraní tiene por objetivo desarrollar armas nucleares, cosa que el Gobierno de Teherán niega.

Pero si fuera cierto lo que afirman los occidentales cabe preguntarse si no es legítimo que Irán trate de restablecer el equilibrio en esa materia en la región dado que Israel posee un arsenal nuclear.

Es obvio que, en interés de la humanidad, tendría que comenzar el desmantelamiento de los arsenales nucleares existentes y también habría que garantizar la no proliferación de las armas nucleares. En el planeta sigue existiendo un gigantesco arsenal nuclear y su progresiva liquidación siempre queda para más adelante. Pese a que el Tratado de No proliferación, en vigor desde hace 45 años, establece en su artículo VI que los Estados que tienen armas nucleares deben comenzar un proceso de destrucción de dichas armas hasta su total eliminación.

En cuanto a la no proliferación, se han celebrado varios acuerdos regionales de proscripción de las armas nucleares: El Tratado de Tlatelolco para la proscripción de las armas nucleares en América Latina y el Caribe (1967); el Tratado de Rarotonga sobre la zona desnuclearizada del Pacífico Sur (1985); el Tratado de Bangkok sobre creación de zona libre de armas nucleares en el Asia sudoriental (1995) y el Tratado de Pelindaba sobre la creación de una zona libre de armas nucleares en Africa (1996).

Pero, pese a que la seguridad y la estabilidad regional en el Medio Oriente requieren la total eliminación de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva y a que existe una Iniciativa Arabe en favor de la creación de una Zona Libre de Armas de Destrucción Masiva en el Medio Oriente, en esa región no hay Tratado en perspectiva, pues la regla no escrita impuesta de hecho por los Estados Unidos y otras grandes potencias es mantener el statu quo que consiste en que Israel posea armas nucleares y que sus vecinos no pueden siquiera desarrollar una tecnología nuclear.

 Alejandro Teitelbaum

Abogado especialista en derecho internacional.



Puente Llaguno - Claves de una masacre El mundo entero conoció que un 11 de Abril de 2002 durante el golpe de estado en Venezuela, ocurrió una masacre. Varias personas que disparaban desde un puente de Caracas fueron señaladas por los medios de comunicación como los autores de la masacre que cobró 19 víctimas fatales. Pero junto alos muertos y heridos de ese día, aparece otra víctima. La verdad. Este documental muestra imágenes, testimonios y hechos claves de una historia que muchos medios de comunicación ocultaron sobre la masacre de Puente Llaguno. Guión y dirección: Angel Palacios. Producción General: Panafilms. Producción Ejecutiva: ANMCLA. Producción: G.Luis Serrano. Infografía: Douglas Aponte. Post-Producción de Audio y Video: Andrés Petit, Carlos Yegres, Miguel Arias, Edgar Torres. Camaras: José L.Saldivia, Gabriela Fuentes, Víctor Gozón, Cèsar Rico. Musicas: Gilberto Simoza, Mary Pili Hernández.




SE REPITE LA INJERENCIA DE PUENTE LLAGUNO EN IRÁN

PARA COMPRENDER LAS MANIFESTACIONES DE IRÁN HAY QUE COMPRENDER

LA MASACRE DE PUENTE LLAGUNO

miércoles, 17 de junio de 2009

EE.UU. quiere deslegitimar las elecciones iraníes



Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


¿Cuánta atención merecen las elecciones en Japón, India, Argentina, o cualquier otro país a los medios de EE.UU.? ¿Cuántos estadounidenses y periodistas estadounidenses saben siquiera quién gobierna en otros países fuera de Inglaterra, Francia, y Alemania? ¿Quién puede nombrar a los dirigentes políticos de Suiza, Holanda, Brasil, Japón, o incluso China?

Sin embargo, muchos saben que Ahmadineyad es el presidente de Irán. La razón es obvia. Es satanizado a diario en los medios de EE.UU.

La satanización de Ahmadineyad por los medios de EE.UU. demuestra en sí la ignorancia estadounidense. El presidente de Irán no es quien gobierna. No es el comandante en jefe de las fuerzas armadas. No puede fijar políticas fuera de los límites establecidos por los gobernantes de Irán, los ayatolás, quienes no están dispuestos a que la Revolución Iraní sea derrocada por el dinero estadounidense en alguna “revolución” con un código de colores.

Los iraníes tienen una amarga experiencia con el gobierno de EE.UU. La primera elección democrática, después de su emergencia de una condición ocupada y colonizada en los años cincuenta, fue invalidada por el gobierno de EE.UU. El gobierno de EE.UU. instaló en lugar del candidato elegido a un dictador que torturó y asesinó a disidentes que pensaban que Irán debía ser un país independiente y no ser regido por un títere de EE.UU.

La “superpotencia” EE.UU. nunca ha perdonado a los ayatolás islámicos iraníes por la Revolución Iraní de fines de los años setenta, que derrocó al gobierno títere de EE.UU. y mantuvo como rehenes al personal de la embajada de EE.UU., considerada como “una guarida de espías,” mientras estudiantes iraníes reunían los trozos de documentos desmenuzados por la embajada que probaban la complicidad de EE.UU. en la destrucción de la democracia iraní.

Los medios corporativos de EE.UU., controlados por el gobierno, un verdadero Ministerio de Propaganda, han reaccionado ante la reelección de Ahmadineyad con una serie ininterrumpida de informes sobre violentas protestas iraníes por una elección robada. Una elección robada es presentada como un hecho, a pesar de que no existe ninguna evidencia. La reacción de los medios de EE.UU. ante elecciones documentadas como robadas durante la era de George W. Bush y Karl Rove fue ignorar la evidencia de elecciones verdaderamente robadas.

Dirigentes de los Estados títeres de Gran Bretaña y Alemania se han alineado con la operación de guerra psicológica estadounidense. El desacreditado secretario de exteriores británico, David Miliband, expresó su “seria duda” sobre la victoria de Ahmadineyad ante una reunión de ministros de la Unión Europea en Luxemburgo. Miliband, claro está, no tiene ninguna fuente de información independiente. Simplemente sigue las instrucciones de Washington y se basa en afirmaciones no fundamentadas del candidato derrotado, preferido por el gobierno de EE.UU.


Angela Merkel, canciller de Alemania, también cedió ante la presión. Convocó al embajador iraní para exigir “más transparencia” sobre las elecciones.

Incluso la izquierda estadounidense ha apoyado la propaganda del gobierno de EE.UU. Escribiendo en The Nation, Robert Dreyfus presenta los puntos de vista histéricos de un disidente iraní como si constituyeran la verdad definitiva sobre “la elección ilegítima,” llamándola “golpe de Estado.”

¿Cuál es la fuente de la información de los medios de EE.UU. y de los Estados títeres de ese país?

Nada, fuera de las afirmaciones del candidato derrotado, al que prefiere EE.UU.

Sin embargo, existen pruebas concluyentes de lo contrario. Un sondeo de opinión independiente y objetivo fue realizado en Irán por encuestadores estadounidenses antes de la elección. Los encuestadores, Ken Ballen del Centro por la Opinión Pública, sin fines de lucro, y Patrick Doherty de la Fundación New America, sin fines de lucro, describen los resultados de su sondeo en el Washington Post del 15 de junio. La encuesta fue financiada por el Rockefeller Brothers Fund y realizada en farsi “por una compañía de sondeos que trabaja en la región para ABC News y la BBC y que ha recibido un premio Emmy.”*

Las conclusiones de la encuesta, la única información real que tenemos por el momento, indican que los resultados de la elección reflejan la voluntad de los votantes iraníes. Entre la información extremadamente interesante revelada por el sondeo, está la siguiente:

“Muchos expertos afirman que el margen de la victoria del presidente en función Mahmud Ahmadineyad fue el resultado de fraude o manipulación, pero nuestro sondeo nacional de la opinión pública de iraníes tres semanas antes de la votación, mostró que Ahmadineyad ganaba por un margen de más de 2 a 1 – mayor que su margen real aparente de victoria en la elección del viernes.

“Mientras los informes noticiosos occidentales desde Teherán en los días anteriores a la elección mostraban a un público iraní entusiasta por el principal opositor a Ahmadineyad, Mir Hosein Mousavi, nuestro muestreo científico de todas las 30 provincias de Irán, mostró que Ahmadineyad iba bien adelante.

“La amplitud del apoyo para Ahmadineyad fue evidente en nuestra encuesta previa a la elección. Durante la campaña, por ejemplo Mousavi subrayó su identidad como azerí, el segundo grupo étnico por su tamaño en Irán, después de los persas, para atraer a los votantes azeríes. Nuestro sondeo indicó, sin embargo, que los azeríes prefirieron por 2 a 1 a Ahmadineyad por sobre MoU.S.avi.

“Muchos comentarios han mostrado a los jóvenes iraníes y a Internet como precursores de un cambio en esta elección. Pero nuestro sondeo estableció que sólo un tercio de los iraníes tiene acceso a Internet, mientras que los votantes entre 18 y 14 años formaban el bloque de votos más fuerte a favor de Ahmadineyad entre todos los grupos de edad.

“Los únicos grupos demográficos que en nuestro sondeo mostraron a Mousavi superando o compitiendo con Ahmadineyad fueron los estudiantes y graduados universitarios, y los iraníes con ingresos más elevados. Al realizar nuestro sondeo, casi un tercio de los iraníes tampoco se habían decidido. Pero las distribuciones de referencia que encontramos entonces reflejan los resultados entregados por las autoridades iraníes, indicando la posibilidad de que la votación no sea producto de un fraude generalizado.”

Ha habido numerosas informaciones de que el gobierno de EE.UU. ha implementado un programa para desestabilizar a Irán. Ha habido informes de que el gobierno de EE.UU. financió atentados con bombas y asesinatos dentro de Irán. Los medios de EE.UU. tratan esos informes de un modo fanfarrón como si fueran ilustraciones de la capacidad de la Superpotencia Estadounidense de hacer entrar en vereda a países discrepantes, mientras algunos medios extranjeros ven esos informes como evidencia de la inmoralidad inherente del gobierno de EE.UU.



El ex jefe militar de Pakistán, general Mirza Aslam Beig, dijo en la Radio Pastún el lunes 15 de junio, que información de inteligencia indisputable prueba que EE.UU. interfirió en la elección iraní. “Los documentos prueban que la CIA gastó 400 millones de dólares dentro de Irán para impulsar una colorida pero vacía revolución después de la elección.”

Se ha informado y discutido ampliamente sobre el éxito del financiamiento por el gobierno de EE.UU. de revoluciones de color en Georgia y Ucrania, ex soviéticas, y en otras partes del antiguo imperio soviético, y los medios de EE.UU. lo han tratado como una indicación de la omnipotencia y del derecho natural de EE.UU. y algunos medios extranjeros como una señal de la interferencia de EE.UU. en los asuntos internos de otros países. Ciertamente es posible que Mir Hosein Mousavi sea un agente comprado y pagado del gobierno de EE.UU.

Sabemos a ciencia cierta que el gobierno de EE.UU. tiene operaciones de guerra psicológica que apuntan a estadounidenses y extranjeros a través de los medios de EE.UU. y del extranjero. Muchos artículos han sido publicados al respecto.

Hay que pensar en la elección iraní desde un punto de vista de sentido común. Ni yo, ni la vasta mayoría de los lectores, somos expertos en Irán. Pero desde un punto de vista de sentido común, si tu país estuviera bajo una constante amenaza de ataque, incluso de ataque nuclear, de dos países con establishments militares mucho más poderosos, como en el caso de Irán frente a EE.UU. e Israel, ¿abandonarías al mejor defensor de tu país y elegirías al candidato preferido de EE.UU. e Israel?

¿Crees que el pueblo iraní habría votado por convertirse en un Estado títere de EE.UU.?

Irán es una sociedad antigua y sofisticada. Gran parte de la clase intelectual es laica. Un porcentaje significativo, pero pequeño, de la juventud ha sido esclavizado por la devoción occidental al placer personal, y a la absorción por sí mismo. Esa gente es fácilmente organizada con dinero estadounidense para rechazar las limitaciones islámicas y gubernamentales a la conducta personal.

El gobierno de EE.UU. se aprovecha de esos iraníes occidentalizados a fin de crear una base para desacreditar la elección iraní y al gobierno de Irán.

El 14 de junio, el McClatchy Washington Bureau, que a veces trata de presentar noticias reales, accedió a la guerra psicológica de Washington y declaró: “El resultado de la elección de Irán hace que el esfuerzo de acercamiento de Obama sea más difícil.” Lo que vemos en esto es la aparición de la excusa para el “fracaso diplomático,” dejando sólo una solución militar.

Como persona que lo ha visto todo desde dentro del gobierno de EE.UU., creo que el propósito de la manipulación por el gobierno de EE.UU. de los medios estadounidenses y de los gobiernos títeres tiene el objeto de desacreditar al gobierno iraní mostrándolo como opresor del pueblo iraní y frustrador de la voluntad del pueblo iraní. De este modo el gobierno de EE.UU. prepara a Irán para un ataque militar.

Con la ayuda de Mousavi, el gobierno de EE.UU. está creando otro “pueblo oprimido,” como en el caso de los iraquíes bajo Sadam Husein, que necesita que vidas y dinero estadounidenses lo liberen. ¿Ha elegido Washington a Mousavi, el candidato estadounidense a la elección iraní, para que se convierta en el gobernante títere de EE.UU., para Irán?

La gran superpotencia macho está ansiosa de restaurar su hegemonía sobre el pueblo iraní, para ajustar cuentas con los ayatolás que derrocaron el régimen estadounidense en Irán en 1978.

Ése es el guión. Lo veis a toda hora en la televisión de EE.UU.

Hay un sinnúmero de “expertos” para apoyar el guión. Por ejemplo, entre cientos, tenemos a Gary Sick, quien antes sirvió en el Consejo Nacional de Seguridad y que actualmente enseña en la Universidad Columbia:

“Si hubieran sido un poco más modestos y dicho que Ahmadineyad había ganado por un 51%,” dijo Sick, los iraníes podrían haber dudado, pero lo hubieran aceptado mejor. Pero la afirmación de que Ahmadineyad

ganó con un 62,6% de los votos, “no es verosímil.”

“Pienso,” siguió diciendo Sick, “que marca un verdadero punto de transición en la Revolución Iraní, de una posición en la que se afirma que su legitimidad proviene del apoyo de la población, a una posición que se basa cada vez más en la represión. La voz del pueblo es ignorada.”

La única información concreta disponible es el sondeo mencionado anteriormente. El sondeo estableció que Ahmadineyad era el candidato preferido por un margen de dos a uno.

Pero como en todo lo que tiene que ver con la hegemonía estadounidense sobre otros pueblos, los hechos y la verdad no son relevantes. Dominan las mentiras y la propaganda.

Consumido por su pasión por la hegemonía, EE.UU. es impulsado a prevalecer sobre los demás, y que la moralidad y la justicia se vayan al diablo. Este guión que amenaza al mundo seguirá en vigor hasta que EE.UU. se vaya a la bancarrota y haya enajenado hasta tal punto al resto del mundo para que se quede aislado y despreciado por todos.

*El informe Ballen-Doherty [en inglés] se encuentra aquí.

Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del tesoro en el gobierno de Reagan. Es co-autor de “The Tyranny of Good Intentions.” Para contactos, escriba a: PaulCraigRoberts@yahoo.com

http://www.counterpunch.org/roberts06162009.html